jueves, 8 de diciembre de 2011

...SIGO INSISTIENDO SOBRE LO SALUDABLE DE COMER MANZANAS

Hasta en los menús navideños podéis incluirlas para aligerarlos un poco, vuestra línea y vuestra salud mejorarán.

La manzana es una de las frutas más digestivas, algo que se agradece en esta época del año, cuando se suceden los excesos en las comidas familiares y celebraciones. Si quieres dar un aire sofisticado a tu menú sin castigar a tu estómago, Val  Venosta te propone unas sencillas ideas para aligerar las guarniciones más pesadas y para que el postre no te agüe la fiesta.

La manzana siempre se ha asociado a la salud y resulta imprescindible para aquellos que cuidan su línea gracias a su bajo aporte calórico (sólo 50 calorías cada 100 gramos). Pero, además, la manzana ayuda a limpiar nuestro organismo, algo que instintivamente nos pide el cuerpo en época de excesos.
Con la llegada de las navidades se multiplican las celebraciones familiares que suelen acompañarse de grandes banquetes. Comemos alimentos que no solemos tomar con frecuencia el resto del año y en cantidades que tampoco son las habituales. Y, como colofón, tras los postres vienen los turrones, mazapanes, peladillas… En muchas ocasiones es inevitable cometer estos excesos, pero con un poco de astucia se puede dar un aire sofisticado a nuestro menú al tiempo que lo aligeramos y lo hacemos más digestivo utilizando las manzanas en guarniciones y postres.
Varios estudios analizan la relación entre esta fruta con el descenso del colesterol[i], por lo que su consumo está recomendado para evitar enfermedades coronarias. Además de actuar sobre los ácidos grasos que se adhieren a las paredes de nuestro sistema circulatorio, la manzana también interviene en el proceso intestinal, ayudando a eliminar residuos del organismo.
Su aporte de pectina, una fibra soluble que favorece el tránsito intestinal, también desintoxica el cuerpo ayudando a eliminar metales nocivos como el plomo, mercurio y otras toxinas.  Junto con esta fibra actúa la cistina, un aminoácido que elimina las toxinas del hígado y que hace de las manzanas sean un buen remedio contra las resacas y un alimento interesante para las personas con problemas articulares causados por el ácido úrico.
Así pues, podemos utilizar esta fruta en nuestro menú para ayudar a eliminar grasas, rebajar el aporte calórico y contribuir a limpiar nuestro organismo sin perder una pizca de sofisticación y sabor en nuestros platos.
Acompañamientos más saludables
Las carnes, sobre todo las de cerdo y las rojas, de sabores más intensos (ternera, buey…), encuentran en la manzana una guarnición ligera y que ofrece un contraste de sabores muy interesante.
Si preparamos nuestro plato al horno o en guisos, basta con pelar y trocear esta fruta e introducirla en el último tercio del tiempo de cocción. Otra opción es preparar una original guarnición rehogando los trozos de manzana durante diez minutos en un chorrito de aceite de oliva con ajo, tomillo y sal.
También podemos hacer una sencilla compota pochando dados de manzana a fuego lento durante 20 minutos con una cucharadita de mantequilla, una de azúcar y unas gotas de zumo de limón. Después de triturarla, la pondremos junto a la carne en vez de acompañarla de otras verduras y hortalizas que aumentarían la sensación de saciedad, poco recomendable en menús que incluyen varios platos.


[i]Antioxidant vitamins and coronary heart disease risk: a pooled analysis of 9 cohorts. Knekt P, Ritz J, Pereira MA, O'Reilly EJ, Augustsson K, Fraser GE, Goldbourt U, Heitmann BL, Hallmans G, Liu S, Pietinen P, Spiegelman D, Stevens J, Virtamo J, Willett WC, Rimm EB, Ascherio A. Am J Clin Nutr. 2004 Dec;80(6):1508-20

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